Nacieron de nuevo. Según la Policía, dos jóvenes que regresaban ayer de disfrutar del fin de semana largo intentaron sobrepasar a una larga fila de autos en la ruta nacional 9 sin percatarse de que otro auto venía hacia ellas en sentido contrario, y casi provocan una tragedia.
Alrededor de las 18, Verónica Barrera, de 20 años, y María Albarracín, de 25, retornaban desde el norte a San Miguel de Tucumán a bordo de un Peugeot 206. "De acuerdo con los primeros datos, entre la estación de servicios de Ticucho y la entrada a Tapia, se toparon con una inmensa fila de rodados. Quisieron adelantarse, pero de frente se toparon con un Renault Clío", relató el comisario Luis Ibañez, titular de la Unidad Regional Norte.
Según el uniformado, las chicas habrían procurado en vano reingresar a la hilera de coches. En un intento desesperado por evitar un choque frontal, el Peugeot trató de bajar a la banquina, pero rozó al Clío, y allí comenzó una alocada carrera a los tumbos, hasta detenerse en la maleza. "Deben haber ido a gran velocidad por el estado en el que quedó el móvil. Está totalmente destruido; por suerte, ellas llevaban puesto el cinturón de seguridad. Eso les salvó la vida", dijo Ibañez.
Debido a las heridas recibidas, las jóvenes aún permanecen internadas en el hospital Padilla. El Renault, que sufrió daños materiales menores, era manejado por Gonzalo Vera Diebel, de 31 años, quien viajaba hacia el norte con su esposa y su bebé de siete meses. Los tres están en buen estado. LA GACETA ©